Servicios

Bombeo Solar

La mejor opción para regar tus cultivos

El sistema de bombeo solar utiliza la energía fotovoltaica, gracias a los paneles solares, para hacer funcionar una bomba de agua.
No hay ningún tipo de sistema productivo al que se adapte mejor la energía fotovoltaica que el riego solar. Cuanto más sol hay, más necesidad de riego, y por ende más producción de energía fotovoltaica; cuando hay nubes y llueve, la planta solar no es necesaria.

img
Bombeo solar regando cultivos

Aprovecha la energía del sol

La energía fotovoltaica es la solución óptima y de futuro para los cultivos

Ventajas de la instalación

Complementa otras tecnologías del campo

Cada vez hay más tecnologías enfocadas a optimizar el trabajo en el campo, siendo el bombeo solar el complemento perfecto para ellas.

Sistema eficiente y sostenible

El bombeo solar es una solución sostenible, que cuida el medio ambiente al mismo tiempo que conlleva un gran ahorro económico. 

Subvencionable

Somos empresa colaboradora de la Junta de Andalucía para el fomento de energías renovables en la agricultura y la ganadería, por lo que gestionamos de primera mano las posibles ayudas y subvenciones al sector.

Andalucía es la primera Comunidad de superficie irrigada

La primera en términos absolutos con 1.036.060 ha, el 29,26% del total de la superficie nacional regada. En términos relativos supone un 11,9% de su superficie geográfica y el 29,4% de su superficie de cultivo. La evolución tecnológica en los sistemas de riego, (goteo, aspersión, etc.) permite a los agricultores tener un control exhaustivo de las necesidades y recursos hídricos que necesita en cada momento.

El bombeo y riego solar fotovoltaico

Ya sea aislado o conectado a red, permite aprovechar una fuente inagotable de energía, la radiación solar, para generar la electricidad que será empleada en alimentar los sistemas de bombeo e instalaciones auxiliares para el riego. Una instalación destinada a este fin se compone fundamentalmente de paneles fotovoltaicos, que son los encargados de generar la energía, un inversor que transforma esa corriente en apta para su consumo y un sistema de control encardado de supervisar el correcto y optimizar el funcionamiento de todo el conjunto.

No hace falta modificar el sistema de bombeo existente; simplemente acoplamos el campo fotovoltaico al cuadro eléctrico y listo. Ya podemos conseguir un ahorro energético que puede llegar a rondar el 60%.